Un agente del ICE mata a un hombre mexicano en Houston

Un agente federal disparó y mató a un hombre de México durante un control de tráfico en Houston el martes por la mañana, dijo el director en funciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en un comunicado.

El director dijo que el hombre había intentado atropellar al agente que abrió fuego, aunque en un primer momento no se aportaron pruebas que respaldaran esa versión.

Los agentes de ICE detuvieron un vehículo cerca de las 6:50 a. m. e intentaron detener al conductor, Lorenzo Salgado Araujo, según David Venturella, director en funciones de la agencia. Venturella describió a Araujo como un “extranjero ilegal”, pero no explicó por qué se le buscaba.

En su comunicado se dijo que el conductor había “convertido su vehículo en un arma” e intentado atropellar al agente, quien le disparó. Rustin Rawlings, vocero del Cuerpo de Bomberos de Houston, dijo que Salgado Araujo recibió un disparo en el abdomen. Salgado Araujo fue trasladado a un hospital, donde falleció.

La oficina del inspector general del Departamento de Seguridad Nacional está llevando a cabo una investigación sobre el tiroteo en el que se vio involucrado el agente. La oficina del FBI en Houston centrará su investigación en una presunta agresión a un agente federal.

Varias versiones de las fuerzas del orden federales sobre tiroteos protagonizados por agentes migratorios este año han sido más tarde desmentidas por pruebas en video. Entre ellas se incluyen dos tiroteos mortales en Mineápolis durante una redada en enero, y otro en el que un video desmintió la versión de un agente del ICE, lo que llevó a que se retiraran los cargos contra el hombre al que dispararon.

Al contactarlo por teléfono el martes por la noche, el hijo de Salgado Araujo, Ronaldo Salgado, dijo que su padre era “un hombre trabajador que estaba tratando de conseguir su permiso de trabajo por la vía legal para mantener a su familia”. Escribió en una publicación de Facebook que su padre había estado trabajando en la construcción para mantenerse a sí mismo, a sus dos hermanos y a su madre.

“Mi padre no se merecía esto”, escribió.

Salgado dijo que la familia tenía previsto dar más detalles el miércoles por la mañana en una rueda de prensa.

Salgado Araujo llevaba 35 años en el país y era padre de tres hijos, según Juan Proaño, director ejecutivo de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos, una organización que ha estado en contacto con la familia. Salgado Araujo se dirigía a una obra con tres trabajadores, entre ellos un hermano, cuando se topó con los agentes federales, dijo Proaño.

El gobierno federal no respondió a una solicitud de comentarios sobre los otros pasajeros.

El tiroteo de Houston forma parte de una serie creciente de altercados entre personas en auto y agentes federales implicados en la campaña de represión migratoria del gobierno de Donald Trump.

Unas 20 personas han recibido disparos al interior de sus coches, algunas de ellas con resultado fatal. En la mayoría de los casos, las autoridades federales dijeron que las acciones estaban justificadas porque los vehículos se habían “empleado como arma” y la vida de los agentes corría peligro.

Proaño dijo que su organización pide una investigación independiente sobre el tiroteo por parte de las autoridades locales.

Calificó la versión del gobierno de “plantilla”.

“No confiamos en el ICE, y tampoco confiamos en que el FBI sea lo suficientemente responsable, abierto o transparente con lo que ha pasado hoy”, dijo.

Para el miércoles por la noche está prevista una vigilia en memoria de Salgado Araujo.

El martes por la noche, un pequeño grupo de unas 30 personas se reunió cerca del lugar de los hechos para protestar por el tiroteo. Algunos coreaban: “Sin miedo, sin odio, sin ICE en nuestro estado”.

Janie Torres, de 59 años, una vecina de la zona que se unió a la concentración improvisada, dijo que el incidente había sembrado el miedo en el enclave de migrantes.

“Le puede pasar a cualquiera. Podría ser cualquiera de nosotros”, dijo Torres. “Es la verdad”.

[NY TIMES]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *